Especial Novias: Claudia, la novia al más puro estilo Carrie Bradshaw

Especial Novias: Claudia, la novia al más puro estilo Carrie Bradshaw

by ANTONIA RÍOS

¿Quién dijo que estaba todo inventado? Romper las reglas, arriesgar y ser fiel a una misma resulta, en ocasiones, complicado cuando pretendes apostar por el look perfecto para el día de tu boda.

Sin embargo, cuando decides hacerlo y optas por ese estilismo que siempre habías soñado las sensaciones se multiplican y el resultado no puede ser otro que maravilloso.

Y así, justo así, debió sentirse Claudia, una novia real, cuando decidió lucir la mejor versión de sí misma con un dos piezas y tacones gold al más puro estilo Carrie Bradshow. ¿Queréis conocer todos los detalles?

¡Pues vamos a descubrirlos!

El vestido dorado del desfile ¿Novia en Manhattan?

No dejar de sentirme yo misma” esta fue la frase que tuvo muy presente Claudia a la hora de elegir su look. Tras visitar varias firmas tenía claro quién sería la persona idónea para realizar ese diseño con el que siempre había soñado. Una persona en la que ha confiado para lucir radiante en multitud de ocasiones y que, en la más importante de su vida, no podía faltar.

Odette Álvarez, creadora de la firma Teté by Odette, fue la diseñadora elegida para realizar un maravilloso estilismo que partió de un diseño blanco y dorado que, temporadas antes, la firma había mostrado en uno de sus desfiles y que inspiró el look de Claudia, amante incondicional de los tonos dorados.

¡Y así comenzó todo! Juntas, Odette y Claudia, decidieron el cuerpo gold que, sin duda, sería el gran protagonista de un diseño del que partirían dos faldas de enorme vuelo en tull al más puro estilo novia en Manhattan.

Si sentirse radiante era, en primer lugar, la premisa que Claudia tenía clara, la segunda de ellas era poder disfrutar al máximo en su boda. Poder bailar y caminar libremente era muy importante para ella por lo que, Odette, decidió crear una versión mini de la falda principal que dejara al descubierto los impresionantes tacones de Yves Saint Laurent por los que Claudia sintió un verdadero flechazo ¡Sin duda estaban esperándola!

Ya con el look decidido sólo había que trabajar el estilismo de maquillaje y peinado para su boda que Claudia luciría.

¡La frase que determinó el peinado!

Semanas previas al sí quiero, Nacho, su entonces prometido le comentó a Claudia que se la imaginaba siendo ella misma, con su coleta habitual y muy sonriente, tal y como él la veía lucir maravillosa en su día a día.

Esas palabras, de su ahora marido, fueron la clave para que Claudia me propusiese la idea de realizar un peinado basado en una coleta no muy estructurada ni estirada.

Para ello, me dispuse a realizar su peinado en el que comencé a trabajar su cabello limpio de la noche anterior (libre de acondicionador, mascarilla o serum) tal y como siempre recomiendo a mis novias que hagan previamente al día de la boda.

En primer lugar, tras cepillar su cabello y hacer las particiones necesarias, comencé pulverizando con un spray texturizador que aportara volumen y fijación al cabello.

Tras secarlo muy bien con el secador, vuelvo a peinar todo el cabello y comienzo a crear las deseadas ondas que, posteriormente, aportarán el toque final deseado. Es muy importante tener en cuenta que, cada onda, debe situarse en un sentido -unas hacia la izquierda y otras hacia la derecha- para que el resultado final sea el esperado.

Realizadas las ondas en todo el cabello, procedo a crear la coleta que, una vez terminada, peino con mucha delicadeza para romper sutilmente las ondas si fuese necesario y aportar así ese efecto desenfadado y natural que buscamos proyectar.

¡Momento make up!

Siguiendo la estela que hasta el momento había marcado todo el estilismo de Claudia, decidí crear un maquillaje con el que se sintiera ella misma en todo momento, por lo que no podían faltar unos ojos marcados fiel al estilo que la acompaña cada día.

  • Preparación de la piel: para esta ocasión, recurrí a dos esenciales como son el serum e hidratante  matificante.
  • Rostro: Una base de maquillaje con acabado mate junto a la ligera aplicación de polvos translúcidos para sellar y polvos bronceadores para dar ese efecto “buena cara” fueron los pasos necesarios para trabajar el efecto natural de su piel. Seguidamente, un toque de colorete que realzara el pómulo y la aplicación de  iluminador en la zona elevada del rostro hicieron que su piel respirara luminosidad y jugosidad durante todo el día.
  • Ojos: para crear un make up definido y muy marcado empleé, a modo de pre-base, una sombra de textura cremosa en tono nude que ayudaría a fijar la sombra que, posteriormente, aplicaríamos en el tono deseado. Comencé con un tono topo en el párpado móvil y una sombra de sutiles tonos púrpura en la cuenca del ojo. Seguidamente decidí marcar su mirada, tanto en la parte superior como inferior, y realizar la línea del ojo con un gel delineador resistente al agua. Una elección a la que suelo recurrir con asiduidad y que, en esta ocasión, también empleé en la máscara de pestañas que apliqué sobre mis pestañas postizas favoritas que, las que me seguís de cerca, conocéis a la perfección.
  • Labios: una vez más, fusioné dos tonos de labiales para conseguir el matiz de color deseado.

¡Una leve bruma de spray fijador y lista para comenzar a brillar en su gran día!

¡Una anécdota muy especial!

Días después de la boda supe por Claudia que en el coche, camino a la celebración, su marido Nacho le comentó: “no sé quién te ha maquillado, pero después de todo lo que has llorado en la ceremonia, estás realmente impecable”.

¡Los pequeños detalles marcan la diferencia!

Un look en el que no podían faltar maravillosos complementos como fueron las joyas de oro blanco y espectaculares sortijas de zafiros que le dieron el deseado toque azul nupcial.

Un precioso tocado, conocido como el diseño hojas de helecho, de la firma Suma Cruz que adornaron la parte trasera de su peinado y un precioso ramo silvestre diseñado para ella por Florenea, fueron determinantes para asentar las bases de un look atrevido, diferente y descaradamente estiloso.

¡Llegó el momento esperado!

Nervios, emoción y grandes dosis de felicidad adornaron la llegada de Claudia a la Iglesia. Su maravilloso vestido lució espectacular acompañado de un largo velo de varios metros que hizo, aun si cabe, más elegante su look.

Y así finalizó el día más feliz de Claudia y Nacho. ¡Su look se mantuvo a prueba de baile y besos en las alturas!

 Gracias Claudia

Fotógrafo: Liven Ph

Muah: Antonia Ríos

Firma novia: Teté by Odette

Tocado novia: Suma Cruz

Ramo de novia: Florenea

Localización: Parador de Cádiz

Celebración: Bodegas Osborne

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